Category: Gamificación

El valor de una buena historia

“Y todos sospechaban, aunque realmente no podían demostrarlo , que una buena historia era tan indispensable para el negocio como, digamos, un horno de fundición para una planta siderúrgica. Pero le podías colocar un casco blanco a un inversor y llevarlo a la planta y dejarle verificar que el horno de fundición seguía allí. Mientras que un mundo de fantasía era… bueno, un mundo de fantasía.”

Stephenson, Neal (2012-08-21). Reamde (B de Books) (Spanish Edition) (Kindle Locations 5095-5097). Ediciones B. Kindle Edition.

Este segmento extraído de la fantástica novela REAMDE de Neal Stephenson, muestra lo poderoso que puede ser una historia o contexto alrededor de los negocios, sin embargo, aunque la lógica nos dicte eso, la realidad es que hoy en día muchos de los negocios que conocemos carecen de una historia, trama o mundo de “fantasía”, una narrativa interesante, que en mayor o menor proporción, atrape a nuestros clientes y los enganche con nuestros productos o servicios, no sólo por la calidad de los mismos, sino por ese valor agregado e intangible que la historia detrás de los negocios nos ofrece.

¿Cuántas veces hemos adquirido un producto que más allá de cumplir su función o propósito no inspire nada más? A mi criterio, es la interacción más básica y elemental de un consumidor que paga por un producto, y al terminar la transacción, dicha interacción muere. Esto es totalmente válido. Pero para algunos contextos estas operaciones de negocios son muy grises, y aunque resuelven el problema, carecen de un aura que enganche al consumidor o a nuestros clientes con nuestra marca.

Fíjate en el famoso Cirque Du Soleil (Circo del Sol), ellos no se muestran sólo como una compañía de circo, sino que sus espectáculos permiten, “evocar la imaginación, invocar los sentidos y provocar emociones”. Y esto es una gran historia.

Entonces, ¿por qué vemos tan pocas historias o narrativas como consumidores?, ¿o peor aún, por qué no las ofrecemos como proveedores? Aunque las repuestas puedan ser muchas, hay 2 que me inquietan de inmediato: la primera, crear una historia requiere además de un salto de fe, inversión poco tradicional, me refiero a ceder espacios a el desarrollo de otras competencias, destrezas e intereses diferentes a los propios del negocio, trabajo creativo, asociado con literatura y otras artes que podrían no  justificarse como “trabajo”. Algo que dificilmente pueda ser incluso tangible, pero que está allí, el denominado círculo mágico. Esto para un inversor o propietario de empresa, que no ve con sus propios ojos el “horno de fundición”, podría ser todo un choque en el sentido tradicional de los negocios. Esta es la primera barrera a superar.

La segunda, es porque crear una historia de valor, poderosa, con trama o narrativa interesante, que quede en la mente de nuestros clientes, que guste y que les emocione, no es tan fácil como parece.

storycubesExisten varias técnicas para mejorar nuestra narrativa, que comienza por supuesto desde nuestra propia motivación por lectura y escritura, y se extiende por un gran abanico de opciones, que incluyen hasta cursos on-line de creatividad y redacción. Sin embargo, es posible encontrar otros recursos muy innovadores en este aspecto. Hay un “juguete” muy interesante que puede ayudarnos a ello: son los cubos de historia, o mejor dicho, los Story Cubes. Aunque su propósito principal es de entretenimiento y diversión para niños y pre-adolescentes, su dinámica nos permite desarrollar una historia a través del juego. Son dados con imágenes que luego de ser lanzados nos invita a generar una historia con ello, comenzando tal cual como si de un cuento se tratara: “Había una vez…” y a partir de allí, es tu imaginación la mejor guía.

En Vivace contamos con dichos dados y no sólo son divertidos para una partida ocasional luego de la comida, sino que además son excelentes herramientas para romper el hielo con clientes y socios de negocios. Estos dados nos han abierto unas posibilidades de relacionarnos, que en otros contextos no habría sido posible lograr.

IMG_20140702_094435Finalmente, no importa la herramienta que selecciones para la creación de tu historia de valor, recuerda que esto no es una ciencia exacta, y lo que gusta a algunos puede que no funcione bien para otros.  La buena noticia es que cada vez más empresas, asociaciones y ONG están percatandose de la importancia de esto, y están sumergiendo a sus clientes a disfrutar de productos, servicios y en general grandes propuestas, grandes historias, que les emocione, comprometa y les haga sentir bien. Todo en pro de mejorar sus relaciones y nivel de satisfacción de los clientes.

Es hora de crear tu propio y original “horno de fundición” para tu negocio.


Poster Tapas por Vidas es una iniciativa para el reciclaje de tapas plásticas con el fin de ayudar a pacientes oncológicos a costear sus tratamientos.
 

 

 

 

El círculo mágico

ringEl círculo mágico es un término de común encuentro cuando se habla de gamificación, son de esas frases que parecen extraídas de una película del Señor de los anillos, Nardia o si tienes un poco más de edad,  Willow, aquella famosa película de ficción y aventura de finales de los 80.

Lo cierto es que el círculo mágico es un concepto que está atado a nuestra disposición a los juegos. Pero, ¿qué es?, ¿es una regla?, ¿es una cosa?, ¿es un mundo fantástico?, ¿en donde se encuentra?, ¿por qué no lo veo?, ¿dónde lo compro?, ¿cómo lo aplico? Es un término tan fascinante y sencillo a la vez que, seguramente siempre te ha abrigado bajo su manto y ni siquiera sabía que se denominaba así.

Vamos a explicarlo con un ejemplo, imaginemos que nos disponemos a disfrutar de un juego de mesa, no importa cuál, selecciona el que gustes. Además, nos disponemos a jugarlos con digamos compañeros de trabajo, cuyas jerarquías podrían o no ser similares a las tuyas. O con amigos y familiares cuyo respeto, obediencia y nivel de confianza podría también variar. Es decir, un juego de mesa cualquiera con otros jugadores que tienen ciertos lazos y conexiones contigo en el mundo real. Hasta aquí todo bien.

Inmediatamente al comenzar el juego, verás como cada jugador asume y respeta las reglas del juego como válidas, y como inválida todo lo que esté fuera de este. Además, todos los jugadores se comprometen de manera voluntaria a respetar dichas reglas. Esto quiere decir, que no importa si voy a hacerle un jaque mate a mi jefe o comprar más casas y hoteles para cobrarles más a mis padres, tíos o hermanos, cada vez que caigan en una de mis propiedades durante una partida de monopolio. Y esto lo puedo hacer porque las reglas del juego me lo permiten y todos los jugadores involucrados en el juego asumieron de manera voluntaria respetar dichas reglas. Al terminar dicho juego, mi jefe seguirá siendo mi jefe, mis padres seguirán siendo mis padres y mis subalternos seguirán siendo mis subalternos, pero durante un breve espacio de tiempo, todos, inmersos en el círculo mágico, eramos iguales, condicionados por las mismas reglas y tuve la oportunidad de divertirme con ellos, compitiendo, colaborando, ganando o perdiendo, en otro contexto que no es la realidad, sino un submundo que juntos creamos.

El círculo mágico es lo que permite que los juegos sucedan.

Espero que no me malinterpreten, no son la reglas o instrucciones. Ya que ellas sólo son parte de las diversas mecánicas o dinámicas que requiere el juego para que este tenga fluidez (y sentido). Es la disposición (y repito nuevamente), voluntaria de los jugadores a sumergirse en un mundo o una realidad alterna que sólo tiene sentido si se vive bajo esas reglas.

Mmmmm, no pareces muy convencido. Aquí tienes otro ejemplo.

golfSeleccionemos un deporte, digamos el Golf. Es una final importante y uno de los jugadores decide por cansancio, ventaja, o por ser práctico para ir pronto a casa, tomar la pelota con sus manos, caminar y depositarla en el hoyo más cercano que tenga. ¿Qué ocurriría? Pues no sólo quedaría descalificado, sino que además de otros calificativos no muy gratos, le tildarían de tramposo. ¿Por qué? Porque las reglas del golf son muy claras y todos los que allí participan, tanto jugadores como espectadores, saben que las reglas dictan esto o aquello y todos asumieron aceptarlas de manera voluntaria para poder jugar. Así que realizar una maniobra como esa, no sólo rompería con la magia que envuelve al juego sino que desataría la furia de los otros jugadores.

Como ejercicio te invito a que observes los niños a tu alrededor. Fíjate como desarrollan sus juegos dentro del círculo mágico. Mira como se divierten con algunas reglas básicas y con otras improvisadas que a veces van construyendo sobre la macha, pero que increiblemente todos respetan para poder jugar. Fíjate como adoptan sus roles de vaqueros o indios, o son los nuevos Súperman o Spiderman, sin requerir siquiera del vestuario correspondiente. Sólo con su imaginación y participación hacen posible que el círculo mágico aparezca y los juegos sucedan.

 

Gamificación y Realidad Aumentada

¿Qué ocurre cuando la Gamificación y la Realidad Aumentada se unen? Bueno, aquí podrás ver en vídeo una de esas posibilidades. La pregunta inmediata creo que sería: ¿Qué tanto falta para que esto ocurra?

¿Gamifi-qué?

Vivace BadgetSi regresamos un poco en el tiempo, digamos unos 5 o 6 años muchos habrían preguntado: ¿gamifi-qué? Sin embargo hoy en día, aunque para algunos el concepto está “más claro”, las asociasiones con el término parecen no ser las mejores, y en el peor de los casos todavía encontramos aquellos que dicen nuevamente: ¿gamifi-qué?

Lo cierto es que es un término tan reciente que muchas personas (y empresas) lo califican de pasajero, moda o tendencia. La gamificación llegó para quedarse y básicamente es por nuestra naturaleza psicológica, empática y voluntaria a los juegos, a la diversión.

En términos generales la gamificación se refiere a la inclusión de elementos, componentes y mecánicas de juego en entornos cuya naturaleza no es lúdica, y aunque el concepto a grandes rasgos es comprensible, está muy lejos de explicar el verdadero espíritu y filosofía de este.

En una sola frase: La gamificación se trata de motivación. Es encontrar la diversión en las cosas cuya naturaleza (por algún motivo) sentimos que no se conectan con nosotros, y es a través del uso de ciertos elementos de juegos, que podemos acercarnos al logro de nuestros objetivos tanto personales como profesionales de una forma grata, placentera y divertida. Y para aquellas actividades que de por sí son de nuestro agrado y totalmente empáticas con nuestros objetivos, la gamificación sirve como refuerzo. Ningún desperdicio.

Para ello la gamificación se permite tomar prestado del mundo de los juegos (videojuegos, de mesa, de rol, estrategía, rompezabezas, cartas, deportes, etc.) muchos de los elementos que lo componen (tableros de líderes, turnos, puntos, insignias, niveles, desafíos, reglas, avatar, etc.) para integrarlos en diversas áreas de nuestra cotidianidad; el trabajo, la educación, la salud, la seguridad y el medio ambiente entre otros, son grandes temas de interés para la Gamificación, haciendo no sólo actividades más amenas, sino más identificables a nivel emocional con sus participantes. Ese es el “enganche” real de la gamificación, el compromiso.

Y el compromiso es una ventaja competitiva que sin importar el área de aplicación generará frutos.

Así que ahora en adelante cuando pienses en gamificación, te propongo no sólo relacionarlo a videojuegos y cosas divertidas que nada tiene que ver con el serio mundo de los negocios, de la educación, la seguridad o salud, asócialo a motivación y verás como se abre un abanico de oportunidades sin importar el área o sector donde desees aplicar.

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