Vivace BadgetSi regresamos un poco en el tiempo, digamos unos 5 o 6 años muchos habrían preguntado: ¿gamifi-qué? Sin embargo hoy en día, aunque para algunos el concepto está “más claro”, las asociasiones con el término parecen no ser las mejores, y en el peor de los casos todavía encontramos aquellos que dicen nuevamente: ¿gamifi-qué?

Lo cierto es que es un término tan reciente que muchas personas (y empresas) lo califican de pasajero, moda o tendencia. La gamificación llegó para quedarse y básicamente es por nuestra naturaleza psicológica, empática y voluntaria a los juegos, a la diversión.

En términos generales la gamificación se refiere a la inclusión de elementos, componentes y mecánicas de juego en entornos cuya naturaleza no es lúdica, y aunque el concepto a grandes rasgos es comprensible, está muy lejos de explicar el verdadero espíritu y filosofía de este.

En una sola frase: La gamificación se trata de motivación. Es encontrar la diversión en las cosas cuya naturaleza (por algún motivo) sentimos que no se conectan con nosotros, y es a través del uso de ciertos elementos de juegos, que podemos acercarnos al logro de nuestros objetivos tanto personales como profesionales de una forma grata, placentera y divertida. Y para aquellas actividades que de por sí son de nuestro agrado y totalmente empáticas con nuestros objetivos, la gamificación sirve como refuerzo. Ningún desperdicio.

Para ello la gamificación se permite tomar prestado del mundo de los juegos (videojuegos, de mesa, de rol, estrategía, rompezabezas, cartas, deportes, etc.) muchos de los elementos que lo componen (tableros de líderes, turnos, puntos, insignias, niveles, desafíos, reglas, avatar, etc.) para integrarlos en diversas áreas de nuestra cotidianidad; el trabajo, la educación, la salud, la seguridad y el medio ambiente entre otros, son grandes temas de interés para la Gamificación, haciendo no sólo actividades más amenas, sino más identificables a nivel emocional con sus participantes. Ese es el “enganche” real de la gamificación, el compromiso.

Y el compromiso es una ventaja competitiva que sin importar el área de aplicación generará frutos.

Así que ahora en adelante cuando pienses en gamificación, te propongo no sólo relacionarlo a videojuegos y cosas divertidas que nada tiene que ver con el serio mundo de los negocios, de la educación, la seguridad o salud, asócialo a motivación y verás como se abre un abanico de oportunidades sin importar el área o sector donde desees aplicar.

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